FICHA TÉCNICA (1):
Director: Im Kwon-taek.
Intérpretes: Choi Min-sik, Ahn Sung-ki, Kim Yeo-jin, Ho Jung y Son Yeh-jin.
Guión: Im Kwon-taek, Kim Yong-ok y Byung Sam-min.
Fotografía: Jung Il-sung
Música: Kim Young-dong
Producción: Taehung Pictures
Premios: Festival de Cannes 2002: Mejor Director; Blue Dragon Awards 2002: Mejor Película.
RESUMEN DE LA PELÍCULA:
En 1850, la Dinastía Joseon se había vuelto un sistema agotado, y un yangban (noble scholar) llamado Kim Byung-moon soñaba con un nuevo mundo, diferente de los ideales que predicaba el gobierno central. Un día, salva a un niño llamado Jang Seung-up de una paliza. Seung-up explica a Kim Byung-moon la razón por la que le estaban pegando era porque había hecho una pintura de su agresor. Kim Byung-moon mira la pintura y se da cuenta del extraordinario talento que tiene Seung-up.
Seung-up se escapa de la casa de Kim Byung-up, pero cinco años después, lo encuentra en una tienda de venta de papel en las afueras de Seúl. A partir de este momento comienza una amistad de por vida entre el genio de la pintura Jang Seung-up y su mentor espiritual Kim Byung-moon.
Kim Byung-moon lleva a su alumno a la casa de un noble intérprete chino llamado Lee Eung-heon. Como un favor hacia un amigo, Kim Byung-moon le dice a Lee Eung-heon que le permita a Seung-up ver los originales de pinturas chinas a cambio de que este trabaje como sirviente. Al poco de empezar a vivir en su nueva casa Seung-up se enamora de la hermana del Maestro Lee, So-woon. Ella también se siente atraída por Seung-up pero ellos no pueden demostrar sus sentimientos hacia el otro porque Seung-up es de una clase más baja. Un día, So-woon se casa y se va a vivir a la casa de su marido.
Seung-up, con el corazón roto encuentra refugio en una taberna, donde comienza a beber, a jugar con las mujeres del lugar y a copiar varias de las pinturas originales que vio en la casa del Maestro Lee. Estas pinturas ganan una inmensa popularidad y causan revuelo en la comunidad del arte. Más adelante, Lee Eung-heon guía a Seung-up en la educación formal en la famosa “Escuela de Arte del Puente” donde conoce al pintor y también alumno Yoo-suk.
Las pinturas de Seung-up se hacen cada vez más y más populares. Un día, el conoce a una hermosa Kisaeng (courtesan) llamada Mae-hyang en un banquete que celebraba la buena acogida que ha tenido por parte de un dignatario chino de un abanico pintado por Seung-up. Mae-hyang nació en una familia noble venida a menos, pero la obligaron a convertirse en una Kisaeng (2). Sin embargo, Seung-up cae instantáneamente enamorado de Mae-hyang y le pinta un cuadro sobre su falda, titulándolo ''La flor del ciruelo se abre sólo para ti''. A pesar de su amor, Mae-hyang, que era una devota católica, desaparece porque su vida corre peligro por culpa de la persecución de católicos ordenada por el padre del rey.
Mientras tanto So-woon, el primer amor de Seung-up vuelve a casa del Maestro Lee muy enferma. Lee Eung-heon le pide a Seung-up si puede pintar un cuadro para ella como último regalo. Para cumplir su deseo, pinta una grulla que representa a So-woon y a su última despedida. Cuando sale de la casa, Seung-up se embarca en un largo viaje sin destino.
Cuando regresa, Kim Byung-moon le sugiere a Seung-up su nombre de pintor, "Ohwon", y Seung-up llega al nivel de otros dos famosos artistas, Hyaewon y Danwon.
Seung-up agradece el nombre y promete cumplir con su deber de artistas. Pero más tarde se siente insultado por unos pomposos aristócratas que le ignoran por el hecho de pertenecer a una clase más baja y por pintar por dinero.
Después de regresar muy borracho a casa de Jinhong, otra kisaeng con la que vive desde que se separó de Mae-hyang, Seung-up acaba la noche pintando. Cuando despierta al día siguiente descubre que ha pintado un cuadro de un mono con una botella de vino en la mano y una expresión cínica en la cara. Lo más sorprendente de todo es que pintó el cuadro con los dedos, en vez de con pincel. Tras este experimento se marcha en otro viaje de autodescubrimiento. Por mucho que se esfuerce Seung-up no se satisface a si mismo. Él busca cambiar.
Seung-up va a pintar un cuadro a casa de un noble rico y allí descubre accidentalmente que Mae-hyang logró sobrevivir a la masiva persecución de cristianos de Seúl y acaban teniendo una romántica noche de amor.
Con todo su corazón, Mae-hyang consuela a Seung-up y este le pide que se case con él, pero ella tiene que responder duramente y rechazarlo, puesto que la postura oficial del gobierno pondría en peligro la vida de Seung-up si están juntos.
La fama de Seung-up crece hasta el momento en que su nombre llega tan lejos como es el lejano palacio del rey.
Sin embargo, Kim Byung-moon critica a Seung-up por satisfacer los caprichos de los coleccionistas ricos y de los aristócratas en vez de seguir el camino que le llevará a encontrar su propio estilo e individualidad.
Seung-up reacciona desfavorablemente a las críticas y decide aceptar el pedido del rey de pintar en su palacio. Pero los meses van pasando y Seung-up no puede soportar la vida restrictiva de palacio donde no está permitido beber por culpa de una orden del rey. Finalmente nuestro artista se escapa del palacio y vuelve a sus vagabundeos.
Más adelante, Seung-up es llamado por un gobernador local para que pinte unos pocos lienzos. Mientras el artista está en su casa, una revuelta de campesinos atacan la vivienda y la vida de Seung-up peligra, pero le sueltan cuando descubren quien es, pero le increpan que sea un parásito que se nutre de los aristócratas. Esto lleva a Seung-up a una angustia mental que le fuerza a replantearse su vida.
Se embarca en un nuevo viaje para encontrar a Mae-hyang, para buscar refugio para su moribunda alma. Oye rumores de que esta se encuentra viviendo en la isla de Jeju y se dirige hacia ella, pero el encuentro que se produce es con su maestro Kim Byung-moon. Después de que la Revolución Reformista fracasase en tres días, Kim Byung-moon se exilió a la isla de Jeju y ahora se dedicaba a hacer de maestro de los niños de una alejada aldea. Por primera vez el maestro reconoce que la pintura de su alumno ha llegado a la madurez, pero Seung-up no puede estar de acuerdo, puesto que aún se encuentra desesperado por encontrar la libertad Taoista y ser uno con la Naturaleza.
Seung-up vuelve a Seúl y allí encuentra a Mae-hyang por casualidad. Se explican sus sentimientos e intimidades el uno al otro después de tan larga ausencia. Ella le confiesa que siempre había creído que se volverían a encontrar y le enseña la chaqueta que Seung-up le había pintado hacía tantos años. Le pide que le pinte otro cuadro y él así lo hace. Mae-hyang dice que se siente calmada y cómoda cuando mira un jarrón hecho por una mano sencilla pero con el corazón lleno de alegría. Seung-up se queda impresionado con la explicación y pinta el cuadro con pasión y crea una pintura de pequeñas montañas sin utilizar ningún tipo de estilo ni colores esplendorosos. Deja a Mae-hyang y la pintura y se marcha en su última peregrinación por la iluminación, que le llevará hasta un puesto donde se fabrica cerámica y donde morirá, arrojándose a las llamas (3).
(1) Extraída de: Poyatos, Jesús: Dossier de películas coreanas (2005).
(2) Las Kisaeng, o cortesanas pertenecían a la clase de los jungin (la clase de los comunes, que estaba integrada por los campesinos y los artesanos), aunque podían convertirse en concubinas de una yangban y alcanzar una vida acomodada. Algunas kisaeng eran conocidas por su talento para la música, el canto y la danza, y las cosas de placer. Las Kisaeng pertenecían a la clase social más baja, jeonmin, que era la de los esclavos, comediantes, carniceros y chamanes.
Extraído de Poyatos, Jesús. Los siglos XVII, XVIII y XIX: La segunda mitad de Joseon.
(3) Todo el resumen ha sido extraído, aunque traducido y modificado por mi, de: http://www.chihwaseon.com , para llegar clickar en: chihwaseon/about the film/synopsis